Un
año más, nuestro grupo de senderismo Naturaleza Mayores colaboró con la Semana
de los Mayores, promovida por la Concejalía, organizando la marcha abierta
desde Torrejón de Ardoz hasta el paraje conocido como “La Fuentecilla” y regreso.
De
todos es sabido los beneficios que reporta el caminar, desde físicos, pasando
por mentales y hasta de aspecto social. Entre otros, mejora la circulación
sanguínea, previene la osteoporosis, reduce el riesgo de deterioro cognitivo y además
si se camina en compañía, como es nuestro caso, ayuda a evitar el aislamiento, la
soledad y la tristeza.
El
filósofo alemán Friedrich Nietzsche llegó a decir: ”Todos los pensamientos verdaderamente grandes se conciben mientras se
camina”.
Comenzamos
la marcha en la Concejalía de Mayores, sita en la calle Virgen de Loreto, después
de cruzar la autovía A2, nos dirigimos hacia el camino que nosotros hemos dado
en llamar de “Los Almendros”, por el
tipo de árboles que ahí se encuentran.
En
realidad, es una parte de la Cañada Real Galiana, a su paso por el norte del
municipio de Torrejón, esta senda es también conocida como Riojana, por unir la
zona sur de La Rioja con Ciudad Real, pasando por Soria, Guadalajara, Madrid y
Toledo. Vía pecuaria creada en el siglo XIII para facilitar el paso del ganado
durante la trashumancia.
Hoy
día la senda Galiana ha caído en desuso y se encuentra interrumpida en varios
puntos, por construcciones de urbanizaciones o carreteras.
Después
de las lluvias caídas durante los últimos meses, el color verde del campo, contrasta
con los diversos colores de las florecillas silvestres. Destaca el color rojo
intenso de las amapolas en las tierras de cereales.
Camino
llano, cómodo y no excesivamente largo, que nos llevó hasta “La Fuentecilla”, ya en el municipio de
San Fernando. Tras un pequeño descanso y después de reponer fuerzas, iniciamos
el regreso a Torrejón.
Desde
aquí, queremos expresar nuestro agradecimiento a todos los participantes por la
buena acogida que tuvo la marcha.
En
un día nublado, pero con una temperatura que invitaba a caminar, disfrutamos de
una marcha tranquila y relajada, en agradable compañía, contemplando la belleza
del campo y los almendros cargados de frutos…
Isaac
































































