domingo, 1 de marzo de 2026

PARQUE QUINTA DE LOS MOLINOS (27-02-2026)

Después de algunos años, volvíamos al Parque de la Quinta de los Molinos, para realizar allí una ruta y contemplar el bello espectáculo de la floración de los almendros, fenómeno que se repite cada año al aproximarse la primavera.

Este espacio público, situado en el distrito de San Blas-Canillejas, tiene su origen cuando el conde de Torre Arias regala, en el año 1920, unos terrenos al arquitecto y urbanista Cesar Cort Botí. Posteriormente compró más parcelas hasta reunir una finca de casi 30 hectáreas.

Este arquitecto, catedrático de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid y concejal del Ayuntamiento de Madrid, transformó este espacio en un jardín romántico y paisajístico, en la parte norte, con fuentes, estanque, construyó la Casa del Reloj y un Palacete ejemplo de arquitectura de la Secesión Vienesa, considerado como”Art Nouveau” a la austriaca.

En la zona sur de la Quinta, con un carácter más agrícola, predominan los almendros que en esta época la tiñen de colores blanco y rosa. El nombre de la finca se debe a los molinos que en ella hay, traídos desde Chicago para extraer agua de riego de los pozos.

En 1982, muerto el arquitecto, sus herederos llegan a un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid, por el cual 21 hectáreas pasan a ser patrimonio del Ayuntamiento y el resto se convierte en terreno urbanizable.

La finca desde el año 2025, está considerada como Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid en la categoría de Conjunto Histórico.

Comenzamos la ruta circular por la cara sur, entrando a través del portal de acceso de la calle Alcalá, nos dirigirnos al lado oeste de la Quinta entre praderas de almendros, olivos y pinos.

Llegamos al estanque, Casa del Reloj, Invernadero y Palacete de comienzos del siglo XX. Después de regresar al estanque, cruzamos el Arroyo de los Trancos, para seguir por el lado este de la Quinta, hasta volver al punto de comienzo de la marcha.

En una mañana soleada, disfrutamos de un paseo relajado en este parque singular, que combina naturaleza y tranquilidad, en un marco de belleza incomparable, como es el de la floración de los almendros…

Isaac



































Vídeo de Antonio Astorga. Fotos Encarni, Begoña y Miguel Angel Santiago. Muchas gracias a todos por seguir apoyando al Grupo. 

sábado, 21 de febrero de 2026

RUTA PATONES A TORRELAGUNA (20-02-2026)

Pasado el tren de borrascas que hemos soportado en las últimas semanas, en un día soleado, luminoso y con temperatura casi primaveral, recorrimos la ruta que va desde Patones de Abajo hasta Torrelaguna, pasando por Torremocha del Jarama.

La ruta siguió en gran parte el antiguo trazado del canal de Cabarrús, canal construido en la segunda mitad del siglo XVIII, en tiempos del rey Carlos III, que regaba las tierras de Patones, Torremocha y Torrelaguna. Esta vía de agua, hoy parcialmente destruida, tenía una longitud de 12 kilómetros y unía las cuencas de los ríos Lozoya y Jarama.

El conde de Cabarrús. ilustrado y afrancesado, asesor financiero de la corona y prestamista del rey, puso en marcha este proyecto, construyendo puentes, acueductos y casas de guarda para los vigilantes del canal, con el fin de transformar las tierras de secano en cultivos de regadío.

Comenzamos la marcha en Patones de Abajo y caminando en medio de campos de viñedos, de olivos y de cereales, alcanzamos la villa de Torremocha del Jarama. Pasamos por delante de la iglesia de San Pedro Apóstol, inicialmente románica del siglo XIII y posteriormente ampliada y reformada por el Cardenal Cisneros en el siglo XV, en estilo renacentista.

Tras un leve refrigerio en la plaza Mayor de Torremocha, continuamos nuestro camino por una pista de tierra, con almendros que ya apuntaban sus nuevos brotes, el río Jarama a nuestra izquierda y la villa de Uceda en lo alto de los cortados del río.

Llegamos hasta la llamada Casa de Oficios, hacienda del conde, construida en el siglo XVIII por el Conde de Cabarrús, de estructura cuadrada y estilo neoclásico, que sirvió para llevar desde allí la administración del canal y de las propiedades que tenía en la Vega de Uceda.

El camino de la Laguna Alta, en medio de extensos campos de cultivos de secano, principalmente cereales, propios de la meseta castellana, nos llevó a Torrelaguna por el lado de la ermita de La Soledad, antiguo humilladero, que tuvimos ocasión de visitar.

Finalizamos la ruta en la plaza Mayor, donde se encuentran dos de los monumentos promovidos por el Cardenal Cisneros, la iglesia de Santa María Magdalena, gótica del siglo XV y el antiguo pósito, hoy casa consistorial.

En un día espléndido, disfrutamos de un ruta prácticamente llana, en un paisaje de meseta castellana, terminando en una villa monumental, que debe su patrimonio al todopoderoso Cardenal Cisneros, hijo de la villa…

Isaac





































Vídeo de Antonio Astorga. Fotos de Encarni y Begoña. Muchas gracias por colaborar en la elaboración del Blog.