De
nuevo realizamos una visita al templo egipcio de Debod con el tercer grupo, lo
que da idea del interés despertado por este monumento, construido en el siglo
II a.C. por el monarca Adijalamani y ampliado posteriormente en los periodos
ptolemaico y romano.
Adijalamani,
sucesor del rey Arqamani, fue un monarca del reino de Meroe, situado al sur de
Egipto, en el actual Sudán y enterrado en la pirámide nº 9 de Meroe en Nubia.
Este
templo fue un regalo de Egipto a España en 1968, en agradecimiento por la
colaboración económica y material para salvar a los templos de Nubia de las
aguas, ante la construcción de la gran presa de Asuán.
El
templo fue desmontado en 1961 por el Servicio de Antigüedades egipcio y una
misión polaca, trasladándose las piedras a la isla Elefantina donde
permanecieron hasta 1970.
Tras
conseguir la concesión España, varias ciudades optaron a su ubicación.
Barcelona y Elche adujeron que el clima de Madrid dañaría el templo y que sería
más adecuado el clima mediterráneo.
Finalmente,
al poner más dinero Madrid y ser la capital de España, se eligió para su
emplazamiento el del antiguo Cuartel de la Montaña. Los bloques se embarcaron
en el puerto de Alejandría en el barco de vapor “Benissa” y se enviaron por mar
a Valencia.
La
tarea de reconstrucción fue compleja, pues a la escasa documentación aportada,
se añadió las deficiencias en el desmontaje. Hubo que colocar piedras nuevas,
traídas de Villamayor (Salamanca), para suplir a las que habían desaparecido.
Pensando
en su conservación, se instaló en el interior del edificio aire acondicionado
caliente y seco, para crear una atmosfera parecida al clima de Nubia y se
cubrió la terraza, para evitar la entrada de agua al interior del edificio. El
templo en Madrid fue inaugurado en 1972.
Mucho
se ha comentado sobre la conveniencia o no de cubrir el templo para garantizar
su conservación. El Ayuntamiento de Madrid ha optado por un Plan de conservación
preventivo, monitorizando de forma continua el estado del mismo, mediante
sensores de temperatura, humedad relativa, gases, luminosidad y radiación UV.
Sea
como fuere, lo importante es qué esta joya egipcia, icono de Madrid, tenga
garantizada su preservación por al menos otros 2.000 años más…
Isaac
Simulación capilla de Adijalamani (Ayto. de Madrid)













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