Volvimos
de nuevo a la Sierra del Rincón, declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera
en el año 2005, en esta ocasión para realizar la Senda de los Oficios de la
Vida, en el pueblo de La Hiruela.
Este
singular municipio de la Comunidad de Madrid, en su parte noreste, donde el
tiempo parece haberse detenido, se encuentra situado en la ladera del alto de
Bañaderos, entre prados y robledales.
No
se sabe con seguridad el origen del nombre de La Hiruela, hay dos teorías, una
que deriva del nombre hijuela, camino
secundario o sendero que deriva de uno principal y otra como evolución fonética
de la palabra eruela, diminutivo de
era.
Comenzamos
la ruta en la plaza de San Miguel, donde se encuentra el Ayuntamiento y la
iglesia del siglo XVIII, que da nombre a la plaza. Tomamos la senda de bajada
pronunciada hacia el barranco del arroyo de la Fuentecilla y tras cruzar el
mismo, iniciamos una subida hasta la carretera M-137. Una nueva subida nos llevaría
a la Carbonera.
El
oficio de carbonero, era uno de los existentes en el pueblo en otra época, La
leña de roble, encina o brezo se colocaba en forma de cono y se cubría con paja
y tierra, se encendía por arriba y se mantenía el fuego vivo. A las dos semanas
aproximadamente, se obtenía el carbón vegetal.
Continuando
la ruta por la senda de la margen derecha del arroyo de la Fuentecilla,
contemplamos el colmenar tradicional, la apicultura fue otro de los oficios de
antaño. Las colmenas estaban hechas con troncos huecos de roble o cerezo,
tapadas con lajas de piedra y selladas con hojalata y adobe.
La
senda continuó bajando hasta una verde pradera a orillas del río Jarama, donde
se encuentran abedules, sauces y álamos, en este lugar se encuentra un molino
harinero, que estuvo funcionando hasta 1960, donde el grano era molido por las
muelas, aprovechando la fuerza del agua.
Una
fuerte subida por una torrentera, conocida como la senda apibotánica, senda temática sobre la flora de interés apícola, nos
condujo de nuevo hasta el pueblo.
Allí
tomamos la senda en dirección norte, que en medio del robledal y tras cruzar el
arroyo de la Umbría, desciende hasta el río Jarama, cuyas aguas son cristalinas
y de curso rápido. Regresamos a La Hiruela por el mismo camino, dando por
finalizada la ruta.
En
este curso, próximo ya a su la finalización, uno de los hallazgos del mismo, ha
sido sin ninguna duda, este enclave natural de la Sierra del Rincón, por la
belleza de sus montañas y su excepcional paisaje mediterráneo…
Isaac






























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